Después de un mes y medio he ido otra vez a la gran cuidad, Phnom Penh. Al entrar me parecía que todo había cambiado un montón y estoy seguro de que es así. Todo estaba lleno de luces y publicidad luminosa nocturna, parecía Las Vegas. A lo mejor suena un poco exagerado, pero comparado con un pueblo como este, donde mi vida social se llama Facebook, cada urbanización con mas de tres semáforos parece Las Vegas (es mentira, no se esta tan mal en Kratie pero, es verdad, no hay semáforos). Bueno, allí en big PP he encontrado a viejos amigos de viejos amigos (saludos especialmente para Yörch), he podido tener buenas e interesantes charlas con fotógrafos y, al final, he rellenado la despensa con queso, carne, zumos y todas las buenas cosas que no tenemos aquí en Kratie. Al volver, después de un largo y desorientado día en la autopista hemos vuelto a casa. Sorprendentemente no podíamos llegar porque la calle estaba cortada. Razón: una boda en nuestra casa… madre mía, menuda noche, música hasta la muerte. Abajo os pongo dos imágenes del borde de la boda.


La semana pasada he empezado con un pequeño proyecto fotográfico: Trabajos y trabajadores en Camboya. Me gusta el fotógrafo alemán August Sander, que realizó un gran trabajo sociológico/fotográfico sobre la sociedad alemana al principio del siglo pasado. A ver qué puedo encontrar yo aquí en Kratie.  He empezado en un taller de un «cortacristales», allí cortan cristal, montan estanterías y pequeños templos. Dentro del taller encontré una cosa bastante rara y chocante: Un dentista tenia alquilado un rincón de max. 9M², sólo se podía cerrar la consulta con una cortina (pero nunca la vi cerrada). Mientras yo hacia las fotos los pacientes esperaban su turno. Con sólo pensarlo ya me duele la muela… mejor que no me ponga enfermo.

 

La idea para esta entrada, aunque la comida es una cosa bastante obvia y cotidiana y siempre se tiene que tocar sin razones en viajes al extranjero, me ha venido la semana pasada cuando estaba en un restaurante khmer bastante bueno y barato aquí en Kratie. Había un mogollón de cosas como  pollo, ternera, un pez enorme…vamos, que no me quedé con hambre. Todo el asunto nos (5 adultos y 2 niños) costó aprox. 35€, muy barato y rico. El punto por el que escribo esto es que la chica de la foto está repelando el pie de un pollo. Le encantan los pies y las cabezas de los pollos. Entonces pensé :“voy a escribir una cosita sobre esto, sobre las costumbres culinarias un poco raras», por lo menos para mi. En otra ocasión he hecho un viaje por los pueblos y lo más rico que pude encontrar fueron ranas con arroz, la verdad es que estaban muy bien. Ya llevo más de un mes en Camboya pero todavía no le he pillado muy bien el punto a la comida. En Nepal me pude acostumbrar muy rápido por que siempre había Dhal Bath y me gustaba. Aquí no lo tengo muy claro, Se pueden comer insectos fritos, arañas por ejemplo, o en cada esquina se encuentran huevos que parecen muy inocentes pero que sin embargo son de pato y cuando lo abres… podéis verlo en el video que he hecho. Para variar un poco también os pongo el antes y el después de una foto de peces. Vivo en frente del Mekong y muchas veces los vecinos dejan peces secándose fuera. La foto está modificada con SilverEfex.

Antes:

Después:

Por fin, después de llegar a un país turístico he podido hacer algunos movimientos turísticos. 

Este fin de semana han venido algunos amigos a vernos aquí a Kratie, un pueblo donde no se puede conseguir leche, ni pensar en artículos de lujo como Nutella o un buen “burret” (por lo general también muy difícil fuera de Valencia y Alcoi). Pero bueno, la tranquilidad tiene su precio. Hemos alquilado un “tuc tuc” y por 15$  (11/12 €) hemos dado una buena vuelta de aprox. 100km. En un articulo anterior ya hablaba de los delfines de río y los hemos visto, en total 10 diferentes, impresionante. Además me he permitido el lujo de beber una copa de Whisky ( o “güisqui” para los españoles) y claro, directamente mi buena flora intestinal se ha convertido en una montaña rusa, todo gracias al  “güisqui” de calidad, pero solo fue un día y ya estoy mejor. Os deseo lo mejor y nos vemos el miércoles que viene.

¡Como corre el tiempo! Ya llevo casi un mes en Camboya. Quedan cinco meses y mi experiencia me ha enseñado que estos también pasarán volando. ¿Que puedo decir desde aquí con una perspectiva tan diferente? Realmente es lo de siempre: todo es relativo y siempre vale la pena parar un momento, reflexionar y a lo mejor reubicarse. Hace dos días mi hija volvio de la escuela con un ojo bastante rojo,  tuvo un encuentro desagradable con una ventana. Menos mal que no le ha dado al ojo, pero casi. Después, al preparar la comida, escuché un ruido y un golpe muy fuerte que venia del salón, dejé volar la olla que tenia en la mano y fui corriendo hacia allí. Me encontré a mi hija en el suelo con las estanterías encima de ella y la tele al lado de su cabeza, una tele grande y muy pesada. Ella quería subir el volumen. No os podéis imaginar el susto que llevé. Fue muy peligroso, madre mía. ¿Para que escribo esto? Porque hace falta preocuparse demasiado sobre tonterías si un pequeño despiste o simplemente la mala suerte puede desviar el camino de la vida en una manera impensable y eso pasa todos los días.

Os deseo un buen y feliz día, la vida es lo mejor que nos podía pasar.

A vuestra salud, Prost!



Escribo estos informes semanales acompañados de imágenes por dos razones: La primera es sin duda la adición de  contenido a la pagina de Caixa Fosca, que podría ser de interés para sus visitantes. Al igual que el espacio físico de Caixa Fosca en Benimaclet, la pagina web tiene desde su publicación hace 6 meses cada vez más visitantes. El apartado de “viajes” es sólo una de las nuevas categorías que hemos creado para incluir un valor extra en la página. Otros van a ser tuturiales o diversos artículos sobre la historia de la fotografía, fotografías y técnica de la fotografía. Pero vendrá mas adelante. Podriamos decir que esta es una razón publica y una visión al exterior.
El proyecto que estoy desarrollando me ha llevado ahora hasta aquí, Camboya y he tenido que separarme de mi equipo de Caixa Fosca. Hemos trabajado realmente muy duro para conseguir lo que tenemos ahora y vamos a trabajar más para no solo mantener nuestro estándar, sino siempre mejorarlo. Bueno, me voy por las ramas. Lo que quería decir es que aprovecho estos artículos también para informar personalmente a mi equipo, Kiko, Yorch y Julia sobre el estado de las cosas. Se podría hacer por mail, pero Caixa Fosca siempre ha pretendido ser un espacio abierto y por eso uso este canal.
Hace casi tres semanas que estoy en Camboya pero ahora empiezo a llegar. La mayoría del tiempo he estado en un hotel en Phnom Penh, ocupado principalmente todo el tiempo con mi hija. Al llegar queria meterme directamente con mi proyecto final: “Land robbering and forced eviction” (robo de tierra y expulsión forzada, o algo así) pero primero voy a instalarme y, poco a poco, conocer a la gente que tengo que conocer. Más tarde viendrán pequeños viajes y fotos, muchas fotos.
Me siento muy bien aquí. La casa en Kratie donde estoy es una pasada y mi vista al Mekong, desde donde estoy escribiendo ahora, tiene un factor muy relajante. Tengo mucho tiempo para estar con mi hija y para desarrollar ideas.

¿Que puedo decir ahora de Camboya desde una mirada fotográfica? Hasta ahora he hecho 4 veces el camino entre Phnom Penh y Kratie (4h de viaje) y sin duda puedo decir que es en país donde se puede hacer muy buenas fotos. Los colores son preciosos y hay muchas cosas que no existen en Europa (por ej. las casas encima de pilares para que no se hunden en el agua). Voy a intentar encontrar cada semana algo interesante para vosotros.
Esta semana el tema es el agua.
Estoy al final de la época de lluvias. En mi infancia me preguntaba:”¿Eso que es, época de lluvia?” (o cómo se llama en castellano?) Me imaginaba gente en un bosque tropical y una lluvia permanente durante meses. No me podía imaginar como se podría vivir así. Estoy de verdad muy sorprendido que mi imaginación se acercara tanto a la realidad. Llueve mucho. Aunque la gente aquí no esta en el bosque…porque han cortado ya todo el bosque (una gran pena ,sobre el tema de la madera voy a escribir mas adelante), llueve muchísimo y una gran parte del país esta bajo el agua (por lo menos la zona en la que yo me muevo). Para ir a las casas hay que ir con barco, caminar por el agua o nadar. Es impresionante.

Hoy voy a publicar 7 imágenes. Las primeras dos son una mirada desde mi escritorio. La tercera la he tomado a 15km al norte de aquí. Ahí empieza la zona de los aprox. 80 delfines del río, que son únicos en el planeta. Espero que os los pueda presentar algún día (sin molestarles mucho). Las últimas cuatro fotos están tomadas en el camino entre Phnom Penh y Kratie. La ultima por la ventana, que estaba muy sucia, pero se ve muy bien la cantidad de agua que cubre el país actualmente.
Os mando saludos!

Hacer viajes tiene una analogía innegable con la ciencia. Los conocimientos e impresiones nuevas siempre necesitan dos parámetros para poder compararlos y detectarlos como algo diferente. Tengo varios ejemplos con Alemania y España al respecto, pero ahora estoy Camboya y aquí veo todos los días curiosidades que llaman la atención de cualquier europeo.

El omnipresente medio de transporte “Tuc Tuc” por ejemplo, es una fuente interminable de historias, como lo es también el uso tan frecuente de “Walkie Talkies” en este país. Los dos merecen una publicación, pero la entrada de hoy la voy a dedicar a otros descubrimientos.

Ayer fui a la piscina, todavía hace mucho calor y, a pesar de haberme quemado durante el baño, fue un gusto poder disfrutar del agua. Dentro del terreno de la piscina vi varios carteles y anuncios colgados con toda normalidad, pero me dieron una impresión muy rara. Además del anuncio de chocolate, había publicidad enorme de whisky, más dulces y otros artículos. Supongo que hay que verlo como algo normal, en la tele europea pasa lo mismo todo el tiempo, pero una invasión publicitaria en un sitio publico me parece bastante molesta (seguro que pasa lo mismo en España, solo que a lo mejor no me he enterado, ¿o me equivoco?).

Carteles en la entrada y dentro de la piscina

 

 

 

La vida contiene una característica que se refleja en todo lo que nos rodea, en todo lo que hacemos y en todo lo que somos: todo cambia; nuestras células, nuestro cuerpo, nuestra sociedad, el tiempo; todo cambia y todo se repite.

Un cambio en mi vida me llevó a estudiar fotografía hace años en Valencia. Allí conocí muy buenos amigos con quienes compartí inquietudes parecidas y las ganas de hacer algo bonito y con sentido, whatever that means.

Así hemos fundado CAIXA FOSCA y parece que vamos en un buen camino. Cada vez participa mas gente y nosotros realizamos nuevas ideas. El último evento fue el gran día de Benimaclet Entra. Para mi no solo fue un día con muchas actividades y encuentro con cantidad de personas interesantes, sino también una despedida temporal de Benimaclet. El dia 03. de octubre (por cierto, el Día de la Unidad Alemana) he llegado después de un largo viaje a Camboya.

Ahora tengo el honor de ser el primer corresponsal de CAIXA FOSCA y pre supuesto no voy a ser el último.

A partir de ahora podréis disfrutar cada semana de un articulo corto y una fotografía.

Muchos Saludos desde Camboya y si quieres dejar un comentario estaré encantado.

Sven Schwinning

(haz click! para verla en grande)

Uno de los tres aeropuertos del viaje hacia Camboya.